domingo, 2 de agosto de 2009

Dendrorracismo

Si es que a mi la televisión me galvaniza. Primero me plantifican el anuncio de los jodíos palitos de mar o como se llame el producto ese de marca Krisia (coño, que apropiado a la actual coyuntura). En el cual sale una verdulera, con perdón de las honradísimas señoras que ganan su sustento trabajando en los puestos de verduras, alardeando de haber ganado la refriega a otra prehomínida por un paquete del delicatessen; pues si la publicidad es el reflejo de la sociedad, y si pretende transmitir comportamientos deseados, como comprar el productito, de puta madre la conducta a la que lo asocian; o sea, nada de "por Dios, cójalo usted señora, ya cojo yo de otra marca aunque sea mucho peor", "no, qué dice, lléveselo usted", etc, etc. A degüello, coñe. Mariconadas las justas.



Y luego empieza el telediario, con la reseña de los incendios forestales en curso o ya controlados, que de por sí le pone eso a cualquiera de muy mala hostia. Así que lo que faltaba eran ciertos periodistas (yo diría que todos; pero ya decía Goethe que al generalizar siempre se comete un error). Tras el incendio en Las Hurdes, la periodista de RTVE, dice que "los vecinos del pueblo quieren que se repueble con las especies autóctonas propias de la zona". Y acto seguido sacan las declaraciones del colega de la vega al que han puesto el micrófono ante la jeró, que tiene toda la pinta de ser la opinión total que han recabado, y vive Dios que el sujeto no parece precisamente Einstein, pero ni de lejos, diciendo que es que los pinos se queman mucho. Tócate los cojones: yo creía que esa cuestión se había superado tiempo ha, pero no, hete aquí que de vez en cuando hay que resucitarlo.

Efectivamente, y matizado como después comentaré, en general la superficie total de monte arbolado quemado en España (siempre muy inferior al monte desarbolado, es decir, pastizal y matorral) suele tener un mayor componente del género Pinus. Matizaciones: que normalmente suelen ocupar emplazamientos más secos que el resto de las especies arbóreas; que en buena parte de las comunidades se queman en proporción a la superficie que ocupan; que influyen otro montón de condicionantes, como la causa, estructura del monte, situación respecto a lugares de recreo, etc. El análisis de la cosita da para bastantes tesis doctorales. Lo que sí parece claro es que se queman más que las frondosas, pero que con frecuencia el fuego suele favorecer la dispersión, apertura y germinación posterior del piñón en la superficie incendiada; y que el crecimiento del género Pinus suele ser mucho más rápido que por ejemplo, el del género Quercus, que suele ser el que siempre, por defecto, tiene el personal en mente cuando se pone a denostar a los pobres pinitos. ¿O qué se cree la peña, que se sobrevive como especie desde el mesozoico siendo un error de la naturaleza?

Pero es que todo esto viene de que en 1981, un señor llamado Salvador Rivas Martínez, que sabe un huevo de botánica porque para eso es farmacéutico y biólogo, publica (edición del extinto ICONA asumida actualmente por el Ministerio de los Tres Medios) el Mapa de Series de Vegetación de España, en cuya memoria, excluye casi por completo de la sucesión evolutiva de la vegetación en la mayor parte de la península al género Pinus. Ojo, en algunas series de vegetación es climácico, y en otras lo mete al menos en algún estadio anterior al clímax, pero no es lo frecuente. Y en un apartadillo acerca de la repoblación forestal, como el buen hombre no es ingeniero de Montes, y por tanto, no es técnico conocedor de la idiosincrasia, desaconseja totalmente su utilización en reforestación; caballero, como si fuera tan fácil meter un Quercus o un Fagus en un suelo degradado, quemado, hecho un asco...

Por entonces, estamos en los procelosos años de la Transición, en los cuales "ICONA", "Patrimonio Forestal" e incluso "Ingeniero de Montes" sonaba a facha de la hostia. Y a base de demagogia, se identifica las repoblaciones con pinos con fascismo, hecho que narrado así a las bravas, puede dejar perplejos a eventuales (ya quisiera) lectores de menos de 25 años. O poco menos. Por cierto, hay repoblaciones bien concebidas y mal concebidas; pero no sé yo si me atrevo a condenar TODAS las repoblaciones hechas con especies de crecimiento rápido durante los años de la Autarquía y el incipiente despegue económico de unos pocos años subsiguientes, hechas con el fin de obtener un rendimiento económico cuanto antes; coñe, que había necesidad... Por cierto, ahora que hay muchísimos más medios, se repuebla también con Quercus; en los años cincuenta y sesenta me gustaría ver a la administración forestal gastando en material y mano de obra en poner la malla protectora que hoy en día se pone a encinas y rebollos y tal para que no se los coman los conejos, con la que estaba cayendo. Por lo demás, en mi modesta opinión, lo que hay que hacer es repoblaciones pluriespecíficas, que tienen mucha mayor probabilidad de supervivencia y aportan obviamente mayor biodiversidad.

Y aunque las condenáramos TODAS, veamos, ¿convierte eso a los pinos en una especie malévola, alóctona, depredadora? Existen evidencias paleopalinológicas (palabro que significa pólenes fósiles) de la presencia de muy diversas especies del género Pinus a lo largo de todo el Cuaternario en España. Así que esa extraña teoría circulante por la vida de que los pinos son una especie exótica en España me hace flipar en tecnicolor y panavisión, oigan. Pero aún más: aquí la peña no hace más que comer patatas con tomate (eh, eso proviene de América Central) en el cual moja pan obtenido mediante siglos de manipulación genética del cereal (¿o alguien se piensa que la variedad del trigo que se consume existía en la naturaleza?) y usa papel obtenido de pino radiata, eucalipto o de madera importada, todo lo cual ha detraído superficie forestal "natural", y a todo el mundo le parece muy bien, porque hay que comer y limpiarse el trasero, claro; ah, ¿y no hay que proteger los embalses del aterramiento, y los suelos de la erosión, y tener un poquillo de madera para muebles, o pasta de papel, o resina para los productitos que tanto nos gustan o gustaron? ¿Asín que podemos poner a los pinos, mucho más autóctonos que el castaño, el nogal o el chopo, a parir, sólo porque son pinos? Pues eso lo he oído yo llamar, con mucho acierto, a Martí Boada, ecólogo y profesor de Ciencias Ambientales de la Universidad Autónoma de Barcelona y premio Global 500 de la ONU en 1995, DENDRORRACISMO.

PD.: se qué todos habéis seguido el texto perfectísimamente. Lo dudo mucho, pero si a alguien se le hubiera escapado algún término algo técnico que pregunte, por favor. Pero eso sí, que pregunte antes de opinar, no como los periodistas a los que aludo.

7 comentarios:

newton dijo...

Joer, pobre pino, cría fama y échate a adormir. A la gente es que como le dé por algo, aunque sea una patochada, erre que erre hasta que convierten cualquier gilipollez en dogma de fe.

Muy interesante Conchita.

Nutria dijo...

Me alegro mucho de que te haya gustado, compañero. Nos vemos el sábado, ¿vienen Dinamita y el retoño?

Xocas dijo...

Pues me ha parecido interesante lo que cuentas. Es cierto que hay opiniones políticamente correctas y otras no tanto, pero siempre es saludable la opino-diversidad. Intuyo que no te falta razón (a mi sí me faltan conocimientos).

Juankir dijo...

1ª pregunta: ¿qué es un pino?
2ª pregunta: ¿quién los trajo aquí?
3ª pregunta: ¿acaso nadie se ha dado cuenta que sin los pinos no habría patatas?

txapelduna dijo...

Ni patatas ni trufas, ioga, y si no hay trufas, qué sería de nuestros magníficos ejemplares de cerdo ibérico, ¿y los jamones? ¿cómo sobreviviríamos en un mundo sin jamones? Por no hablar del bocata de las 12:00. Sin jamón no hay bocata y sin bocata, el currante no trabaja, faltaría más ... En fin, los pinos son el alma de nuestra cultura y tradiciones ... Por cierto niña, eres un prodigio de sabiduría. Muy interesante. Tengo un amigo que lo que dice es que el problema no es la repoblación con pinos sino la repoblación con pino americano ¿puede estar ahí el matiz? Lo que sí os aseguro que la repoblación con eucalipto es una mierda. Galicia entera se está convirtiendo en un secarral gracias a las nefastas políticas de repoblación con esta insípida especie (nada come ni vive debajo de un eucalipto, que yo sepa, salvo algún forastero echándose un siestón). Espero que me ilumines al respecto ... me interesa mucho el tema, porque soy de las que llora cada vez que hay un incendio

Nutria dijo...

Xocas: como dices, es saludable la opino-diversidad y también la repoblo-diversidad. O sea, que lo que es bueno para un lugar concreto, no lo es para todos; así que aquí hay sitio para pinos, encinas, hayas, e incluso para acaias y eucaliptos. ¡Y qué decir de las maravillosas patatas! ¿a que sí, Juankir?
Juankir: los pinos los trajo el señor (el que sea, incluso a lo mejor el de los Anillos)
Txapel: No me pidáis iluminación sobre repoblaciones y tal, que me enrrollo y no paro.

akela-mae dijo...

Hola amigaaaaaa!!!! te tengo dejada de la mano de Dios o de quien sea ¡¡madre no me lo perdono!! hoy he visto tu interesante artículo ¡¡me encanta!! y soy con Isabel quiero que mi instruyas y he oído que si la intrucción del pino pero del nuestro que muy bien,pero que con pino de por ahí como no va también.

Ahora me voy al otro blog para reírme un ratito y ver como has quedado de los tuyo. Allí te cuento alguna cosilla más.

¡¡¡como mehan gustado los P.N. de USA!!! tu seguro que ibas a flipar.

Un besado