Creo que esto tampoco tiene mucho que ver con si se acaba el mundo o no, pero he de contarlo para ejemplo de futuras generaciones (si las hay).
Es el caso que en mi empresa, aunque la crisis aún no se ha hecho notar, están poniendo las barbas a remojar; y muy previsoramente están viendo donde sobra personal. Eso ya se lo digo yo sin necesidad de sesudos estudios, sólo dándome un paseo por las "plantas nobles" de los edificios de Madrid. Nuca se vieron tantos jefes en relación a la cantidad de indios. Prolifera, por motivos políticos, una curiosa especie conocida como "paracaidistas", o sea, gente caída del cielo. Que además, curiosamente, siempre cae en nichos ecológicos privilegiados. Creo que no son cositas del azar.
Bueno, pues como mi jefe hay cosas para las que es bastante razonable, no quiere prescindir de nadie del personal. Es más, prevé que va a necesitar más. Así que, para defender su territorio... nos ha puesto a redactar un documento en el que contemos cuáles son las funciones que realizamos para ver si los de arriba se dan cuenta de que igual hasta hacemos falta. Y no como uno de esos paracaidistas, que, al loro, el otro día va y le pregunta a la jeró a uno de mis compañeros de los que más curro llevan y más agobiado está: "Oye, pero lo que haces tú, ¿no lo podría hacer uno de los administrativos de Recursos Humanos?" La madre que lo parió. Y lo pregunta un pavo cuya desaparición del invertido organigrama de la empresa solo aliviaría los gastos de áreas improductivas. Uno de esos que cuesta a la empresa entre sueldos y comilonas lo que cuatro mindundis, solo que mientras éstos tienen una tasa de rendimiento por lo general por encima de la media de productividad del país, el solo produce pérdidas. Uno que al mismo compañerete en cuestión, cuando le movieron a otra posición, no le echó de menos a él, sino que sólo preguntó: "¿Dónde está la calculadora que solía estar aquí?".
Una cosa es que en este mundo cabrón el trabajo que se realiza en los países desarrollados esté muy lejano a un contacto con la realidad esencial del ser humano (producir comida, atender a la salud y cosas así), y otra cosa es que haya un montón de señores cobrando... por pedir informes a gente ya de por sí sobrecargada de trabajo surrealista. Así que el chascarrillo que circula estos inciertos días por nuestro hábitat es: "¿A los paracaidistas estos no les habrán pedido que redacten un documento sobre el contenido de su puesto, no?"
miércoles, 12 de noviembre de 2008
lunes, 3 de noviembre de 2008
36 -39
Como esta mañana no curraba, y aún así me he despertado un poco temprano, me he puesto a leer el segundo tomo de 36 - 39, un cómic de Carlos Giménez (Paracuellos, España Una Grande y Libre, etc.).
Trata este segundo tomo de la guerra civil en Madrid. Más concretamente, de las vivencias de la gente en Madrid durante la guerra. Carlos Giménez, que nació apenas acabada la guerra si mal no recuerdo, coge las historias sencillas que la gente sencilla le relató y las plasma en un cómic, con esa forma que tiene de plasmar la cara de los chavales que con un vistazo ya le conoces. No juzga. No se mete a juzgar. Sólo relata los hechos y los sentimientos de quienes los vivieron. Me imagino que quienes sí vivieron la guerra dirán que tira para un lado, o para otro, tal vez. Yo no veo eso, veo sólo gente que lo pasó mal, tenía hambre, estaba asustada y perdía a los suyos. Como el mismo decía en el primer tomo, de lo que ser trata no es de ser neutral, ni tomar partido, ni nada de eso. Sólo de contar unos hechos, con frecuencia contados a través de las vivencias de críos, que nos hagan ver que las guerras siempre son un horror.
Al leer el libro, no lloras. No te emocionas con historias de heroísmo, ni de amor, ni nada. Simplemente se te queda una desolación enorme en todo el alma, que te obliga a mirar la paz que aquí tenemos ahora como un gran bien que hay que valorar.
Trata este segundo tomo de la guerra civil en Madrid. Más concretamente, de las vivencias de la gente en Madrid durante la guerra. Carlos Giménez, que nació apenas acabada la guerra si mal no recuerdo, coge las historias sencillas que la gente sencilla le relató y las plasma en un cómic, con esa forma que tiene de plasmar la cara de los chavales que con un vistazo ya le conoces. No juzga. No se mete a juzgar. Sólo relata los hechos y los sentimientos de quienes los vivieron. Me imagino que quienes sí vivieron la guerra dirán que tira para un lado, o para otro, tal vez. Yo no veo eso, veo sólo gente que lo pasó mal, tenía hambre, estaba asustada y perdía a los suyos. Como el mismo decía en el primer tomo, de lo que ser trata no es de ser neutral, ni tomar partido, ni nada de eso. Sólo de contar unos hechos, con frecuencia contados a través de las vivencias de críos, que nos hagan ver que las guerras siempre son un horror.
Al leer el libro, no lloras. No te emocionas con historias de heroísmo, ni de amor, ni nada. Simplemente se te queda una desolación enorme en todo el alma, que te obliga a mirar la paz que aquí tenemos ahora como un gran bien que hay que valorar.
miércoles, 29 de octubre de 2008
Potpourri
A ver, que se me acumulan los temas
- El libro de Educación para la Ciudadanía está agotado, tardará más de lo previsto. Paciencia.
- Esta tarde estaba yo en el atasquito oyendo M80 Radio cuando, en el boletín breve de noticias que hacen a las horas en punto dicen, casi textualmente, lo siguiente: "Hoy se cumplen 79 años del famoso crack de la Bolsa neoyorquina, que puso fin a una década de bonanza económica. ¿Les suena el tema? Pues no queremos ser pesimistas, pero Wall Street tardaría casi 24 años en volver a alcanzar el mismo índice bursátil anterior a la caída". ¡Hala! ¡Tócate las narices! Pues majetes, para no querer ser pesimistas os ha salido un churro. Y a todo esto, ¿es totalmente extrapolable la situación? Igual ahora se tarda 30 años o se tarda 20. O 2, o 54. Me da la impresión de que el astuto redactor igual no había hecho un estudio exahustivo del tema, ni, por supuesto, maldita la falta que hace: la cuestión es hacer las noticias (y esto estrictamente tampoco lo es) lo más catastrofistas posible, incluso aunque no estuviera completamente demostrado que eso sube la audiencia.
- La última de nuestra amiguita la Espe: Han sacado el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN para los amigos) de la Sierra de Guadarrama a información pública. Reconozco que aún no lo he visto, y que la información que tengo es medio de la web de Europa Press, medio de CC.OO., pero lo que he sacado de esas dos fuentes es que:
- De las 34.500 ha calificadas de especial protección en el primer documento, se pasa a menos de 20.000.
- Del total de 100.000 ha que barca el PORN, el 52% verán disminuido su grado de protección actual --> menos protegidas con Parque que sin él (????)
- Sólo el 7,6% de esas 100.000 ha verán mejorado el grado de protección respecto al actual: los Parques del Manzanares y de Peñalara protegían más su ámbito de lo que lo hará el P.N. de la Sierra de Guadarrama, que los abarca. Y ni siquiera se mencionan los humedales (laguna de Peñalara, de los Pájaros, Lagunillas, etc.) que sí se mencionaban en el de Peñalara.
- El Pinar de los Belgas queda fuerita del Parque. Un modelo de gestión forestal productiva y soostenible al parecer no merece ser reconocido y protegido. A cascarla.
Ruego a la gente que no conozca la Sierra de Guadarrama (que no de Madrid, que también es de Ávila y Segovia) me disculpe el último punto, y a los conocedores y amantes de nuestra sierra, que aporten su valioso punto de vista.
viernes, 24 de octubre de 2008
Impass...
Vengo de encargar un libro de Educación para la Ciudadanía en mi librería habitual. A ver si así me entero de por qué menean tanto el asunto. Me lo traen el miércoles. Si me llama algo la atención ya os lo cuento próximamente.
lunes, 13 de octubre de 2008
Película abyecta
Tengo que confesarlo. Tengo que echarlo fuera y abriros mi corazón, hermanos: el otro día en el AVE me tragué la película entera. No, hombre, eso no es lo malo. Lo malo es que la peli en cuestión era... "27 trajes".
Lo sé. Es bochornoso. Pero ha sido así y no puedo vivir con ello dentro.
De eso nada, majetes, no voy a terminar esta confesión con un abyecto "y lo peor es que me emocionó / gustó" o algo así. Hasta ahí podíamos llegar. No, aún peor: seguí viéndola incluso pasado el punto de no retorno, cuando ya estaba claro que ni el guionista ni el director habían estado por la labor de salvar el asqueroso final vomitivo. Y la jeró de asco que en un momento dado reparé en que se me estaba poniendo no es un eximente.
Como me imagino que el público que me lee, a fuer de dotado de un gran gusto, no habrá deglutido semejante bodrio, hago una breve reseña. Érase una piba que se pasaba la vida organizando los bodorrios de todas sus amigas hasta el último detalle, incluida la de su hermana con el tronco del que la interfecta estaba enamorada, y yendo de dama de honor a todas. La persigue un menda que está enamorado de ella, pero que escribe un artículo sobre ella en una revista como la eterna dama de honor solterona; hay un poco de enredo, y al final la hermana no se casa y la prota se casa son su perseguidor escritor del artículo. Hala. Tócate las narices.
Eso lo pilla un europeo, y la tía al final no se casa ni de coña. Me encantaría ver lo que hubieran hecho Santiago Segura, Almodóvar o los de Gomaespuma con semejante argumento. Orgasmitos me dan. Pero vamos a ver, ¿cómo pueden seguir siendo tan horteras y rancios los norteamericanos, por Dios? ¿No se les ha ocurrido que puede haber pibas que no aspiren a casarse? ¿No se les ha ocurrido que en el caso de que a una le de por cometer semejante cosa no es necesario montar ese pifostio, ni llevar damas de honor vestidas con el mismo traje hortera (de ahí el título de la peliculita), ni hacer un discursito pretendidamente gracioso en el banquete ni hostias de esas? Casi hasta me resulta más respetable el friki ese, no me acuerdo quien era, que se casó en África por el rito de la tribu local, y eso que lo de ir de original (boda en el aire en paracaídas - boda bajo el mar - boda en cualquier otro sitio peregrino traído por los pelos) tampoco me parece una opción.
De acuerdo, se me ve el plumero: consideré la aprobación del matrimonio homosexual como un atraso. Lo que tenían que haber hecho era abolir el heterosexual.
Lo sé. Es bochornoso. Pero ha sido así y no puedo vivir con ello dentro.
De eso nada, majetes, no voy a terminar esta confesión con un abyecto "y lo peor es que me emocionó / gustó" o algo así. Hasta ahí podíamos llegar. No, aún peor: seguí viéndola incluso pasado el punto de no retorno, cuando ya estaba claro que ni el guionista ni el director habían estado por la labor de salvar el asqueroso final vomitivo. Y la jeró de asco que en un momento dado reparé en que se me estaba poniendo no es un eximente.
Como me imagino que el público que me lee, a fuer de dotado de un gran gusto, no habrá deglutido semejante bodrio, hago una breve reseña. Érase una piba que se pasaba la vida organizando los bodorrios de todas sus amigas hasta el último detalle, incluida la de su hermana con el tronco del que la interfecta estaba enamorada, y yendo de dama de honor a todas. La persigue un menda que está enamorado de ella, pero que escribe un artículo sobre ella en una revista como la eterna dama de honor solterona; hay un poco de enredo, y al final la hermana no se casa y la prota se casa son su perseguidor escritor del artículo. Hala. Tócate las narices.
Eso lo pilla un europeo, y la tía al final no se casa ni de coña. Me encantaría ver lo que hubieran hecho Santiago Segura, Almodóvar o los de Gomaespuma con semejante argumento. Orgasmitos me dan. Pero vamos a ver, ¿cómo pueden seguir siendo tan horteras y rancios los norteamericanos, por Dios? ¿No se les ha ocurrido que puede haber pibas que no aspiren a casarse? ¿No se les ha ocurrido que en el caso de que a una le de por cometer semejante cosa no es necesario montar ese pifostio, ni llevar damas de honor vestidas con el mismo traje hortera (de ahí el título de la peliculita), ni hacer un discursito pretendidamente gracioso en el banquete ni hostias de esas? Casi hasta me resulta más respetable el friki ese, no me acuerdo quien era, que se casó en África por el rito de la tribu local, y eso que lo de ir de original (boda en el aire en paracaídas - boda bajo el mar - boda en cualquier otro sitio peregrino traído por los pelos) tampoco me parece una opción.
De acuerdo, se me ve el plumero: consideré la aprobación del matrimonio homosexual como un atraso. Lo que tenían que haber hecho era abolir el heterosexual.
martes, 7 de octubre de 2008
Un poco de demagogia barata...
...pero higiénica, mientras preparo la próxima entrada.
¡¡¡¿Por qué cojones si yo tangara de mi empresa, digamos, 12.000 €, me pondrían de patitas en la calle de un puntapié en el culo (y con algo de razón) y en cambio los pavos esos de los macrobancos que se han ido al garete se han marchado pa casa con ciento y la madre de millones?!!!
¿¿Eeeeh??
¡¡¡¿Por qué cojones si yo tangara de mi empresa, digamos, 12.000 €, me pondrían de patitas en la calle de un puntapié en el culo (y con algo de razón) y en cambio los pavos esos de los macrobancos que se han ido al garete se han marchado pa casa con ciento y la madre de millones?!!!
¿¿Eeeeh??
domingo, 21 de septiembre de 2008
"Ruido, ruido, o no podré soportarlo..."
Ahora que por prescripción facultativa estoy bajando a Madrid más en transporte público (por cierto, mola que a esas horas de la mañana conduzcan por ti) vengo observando la curiosa obsesión de la peña por meterse algo en la oreja. Desde las seis y media de la mañana, la gente se mete un auricular para oír algo, mayormente música, algunos la radio. A mi lo que me gusta por la mañana es esa quietud y ese silencio del autobús, pero con frecuencia son rotos por la chicharra del vecino, cuyo MP3 o lo que lleve deja bastante que desear o es que lo lleva a toda caña, porque suena al mismo volumen en su cabeza que fuera, sólo que fuera sólo se percibe una especie de bisbiseo agudo que si me pilla en mal día (y como saben mis amiguitos, eso es muy frecuente en Natrix) me convierte en psicópata asesina (bueno, tengo el umbral muy bajo, la verdad sea dicha). Y con el ruidillo siguen en el metro, en el bus, por la calle y hasta en el currele. Que vale, que a mi también me mola oír música a veces con los cascos, ok, pero no constantemente, me rallaría. Así que he llegado a una de mis conclusiones: la peña lo hace porque a) no se atreve a escucharse a si misma, o b) no hay nada que escucharse. Así que hay que llenar la caja craneal constantemente con la chicharra, o nos asomaremos al mortal vacío, o daremos con cosas de nuestro cerebro que no queremos saber... huy, huy, huy.
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